miércoles, 1 de junio de 2011

Los Museos Capitolinos






La sede histórica de los Capitolinos está constituida por el Palacio de los Conservadores (Palazzo dei Conservatori) y el Palacio Nuevo (Palazzo Nuovo), edificios situados en la plaza del Campidoglio ('Capitolio'). Estos dos enormes edificios rodean la Plaza del Campidoglio, comunicados entre sí, y albergan estupendas obras de inestimable valor como La Loba con Rómulo y Remo, de la cual hay una reproducción a las afueras, la escultura realizada en mármol por Bernini del Pontífice Urbano VIII (1.640); que sorprende por el detalle en sus elementos (hasta el encaje en las mangas del ropaje es espectacular), la Medusa también de (Gian Lorenzo Bernini, 1598-1680), entre otras muchas del arte clásico más antiguo de Europa.




La Piazza del Campidoglio es considerada como una de las mejores realizadas en el Continente: fue remodelada según diseño de Miguel Ángel quien también diseñó su escalinata Cordonata.     



domingo, 1 de mayo de 2011

El Foro Romano



Es el área arqueológica más grande del mundo ubicada en el corazón de Roma.


En Latín: Forum Romanum, ocupa una gran extensión entre las colinas del Palatino y del Capitolio y sus ruinas son la pieza fundamental del centro histórico de la Roma Imperial mezclándose con la arquitectura posterior. Lo cruza la vía Sacra que llevaba al Coliseo.


En el año 500 a.C. Roma era sólo una pequeña ciudad que consistía en unas colinas habitadas que estaban rodeadas de terraplenes de tierra como único resguardo, con edificaciones de ladrillo y madera y con un único puente hecho de troncos, cuyos habitantes llegaron a conquistar el mundo conocido, dando origen a  una cultura que es la base del mundo civilizado. Posteriormente, bajo el gobierno de César se desarrolló mucho en comparación con la Roma que le antecedió pero aún bastante distante de la esplendorosa  Roma. Su sucesor Augusto, antes de morir expresó: "Encontré una ciudad de ladrillos y dejo una ciudad de mármol".  Si contrastamos la ciudad en su magnificencia arquitectónica, a principios del siglo IV d.C., podremos apreciar cuan distante está de la vieja ciudad en la que César  vino al mundo.


El Foro de los tiempos de César no era ese grandioso que se iría formando a través de los siglos sucesivos. Roma en esos tiempos era una ciudad estancada con un urbanismo deficiente que se alzaba sobre siete colinas y el modelo urbanístico griego no podía aplicarse en una ciudad de pendientes hacia arriba y hacia abajo, creada a base de un crecimiento desordenado y anárquico sin planificación alguna. En las barriadas populares la gente se aglomeraba en callejuelas estrechas rodeadas por edificios de seis o más pisos llamados insulas. Otros más pudientes habitaban en los barrios residenciales como el Palatino, en casas confortables de una planta con jardines. Roma pues, se articulaba en torno al Foro que en tiempos del Imperio constituía su centro religioso, económico y político, donde se desarrollaban todas las actividades de los habitantes de Roma y en el que se concentraban sin aparente orden la mayoría de los edificios públicos de la ciudad.      




Luego de la caída del  Imperio Romano fue quedando en el abandono hasta llegar a olvidarse por completo. Posteriormente en la Edad Media se conocía  su existencia, pero los monumentos se encontraban mayormente enterrados bajo los escombros y es en el  siglo XX cuando comienzan las  excavaciones que permiten emerger los restos arqueológicos.

Entre otras, encontramos  construcciones como el arco de Séptimo Severo (levantado en honor a la victoria romana en Jerusalén), el de Tito,  el Templo de Saturno, el de los Dioscuros, y tantos otros monumentos impactantes!
  


El Templo de Saturno albergaba el tesoro público 

                                                           

  

 El Templo de los Dioscuros con sus columnas corintias
(Sobrenombre colectivo de Cástor y Pólux, hijos de Leda y de Zeus)




  Arco de Séptimo Severo  









El Palatino




 
Luego de visitar el Coliseo debe recorrerse El Palatino, que fue el centro administrativo donde tuvo lugar la mayor parte de la historia de Roma y donde pueden observarse las ruinas de importantes edificaciones vinculadas a quienes la protagonizaron. Era residencia de los más altos ciudadanos del imperio y  de los Emperadores. Del término deriva: Palacio.

Conocida como la Cuna de Roma, es la más famosa, antigua y céntrica de las siete colinas que se encuentran en ella, donde unos mil años antes de Cristo se establecieron los primeros habitantes de la ciudad, y que  albergaba la cueva de la loba que amamantó a Remo y Rómulo, siendo éste último luego de asesinar a su hermano quien la fundara a partir, según cuenta la leyenda, de un cuadrilátero marcado por él en el 750 a.C.

Puede  señalarse como uno más de los  sitios mágicos que se encuentran en la ciudad, conservando las mayores y más importantes evidencias patrimoniales  de la nación.


Templo de Romolo




Detalle de un Arco de Triunfo





Allí se encuentran el Museo de El Palatino









El Arco de Constantino





Es un arco de triunfo con una altura de casi 25 metros, 26 de ancho y una profundad que roza los 7 y medio,  que se encuentra al aire libre entre el Coliseo y la Colina del Palatino, en Roma, por lo que se puede observar durante el día y la noche. Está realizado en mármol y su Autor es anónimo, se construyó en honor a Constantino (considerado el primer emperador cristiano) en el año 315 d.C (Siglo IV) 22 años antes de su muerte,  para conmemorar su victoria frente al emperador Majencio en la batalla del Puente Milvio (313).






Constantino se convirtió al cristianismo en su lecho de muerte, recibiendo el sacramento del bautismo, aunque pese a ello, el Arco de Constantino no tiene ninguna referencia al respecto.

La mayoría de estatuas y relieves que componen el Arco se aprovecharon de monumentos anteriores y se pueden observar en el ático ocho relieves de Marco Aurelio, del mismo tamaño que los de Santa Martina, y otras tantas  estatuas de prisioneros dacios en pedestales extraídas del Foro de Trajano. Otros relieves también  hacen referencia a la victoria de Trajano frente a los dacios.

Posee ocho medallones redondos (de dos metros de diámetro) en los arcos, que no son originales, ya que datan del siglo II d.C. y vienen de un arco perteneciente a la época del reinado de Adriano y representan escenas de caza y de sacrificios,  y dos relieves monumentales de Trajano en el vano del arco.

El Coliseo





El Anfiteatro Flavio, más conocido como el Coliseo (Colosseum en el latín original y Colosseo en el actual italiano) está situado entre los cerros Palatino, Celio y Esquilino.

Los domingos la Vía dei Fori Imperiati está cerrada para pasear junto al Foro y llegar al Coliseo. Es un recorrido estupendo donde puede admirarse esta magna obra arquitectónica, a la vez que se aprecia el Foro Romano, una hermosa Capilla cercana, los emocionados turistas, y diferentes atracciones callejeras que hacen del paseo una experiencia muy agradable realmente!



Su interior tenía un ruedo central hecho de madera cubierta de arena bajo el que se extendía un auténtico laberinto de pasillos divididos en varios pisos, donde se encontraban las mazmorras y las jaulas de los animales. La zona de graderíos era llamada “Cávea”, dividida en tres sectores superpuestos, más un cuarto graderío de madera para los espectadores de a pie. Cada sector estaba reservado para las diferentes clases sociales. En su parte más alta, el Coliseo tiene el “Velarium”, una gran carpa que protegía a los espectadores del sol y que era manejada por un destacamento especial de marineros de la flota de Nápoles. El “podio” es la zona donde se sentaban el emperador y los principales miembros de la sociedad romana.


    




Los muros exteriores están hecho de travertino, y las columnas del primer piso  son  dóricas, jónicas las del segundo,  y corintias las  del  tercero.  En  cada  una de  las  arcadas  que se pueden  ver, había una estatua representativa de emperadores y dioses.

Allí se encuentra la tumba de Julio César.





Sigue utilizándose como centro de entretenimiento para la presentación eventual de artistas de alto nivel internacional y para la grabación de algunas películas (afortunadamente ya no para las bárbaras exhibiciones de sus tiempos de esplendor máximo).





Antiguamente, junto al Coliseo, había una gigantesca estatua de bronce dorado de más de 35 metros de altura: el Coloso de Nerón, obra del escultor Xenodoro, que representaba al emperador, y a la que, tras fallecer éste, se le sustituyó la cabeza por la del dios Sol. Junto al Coliseo Romano y el Coloso, se podía admirar el Templo de Venus dedicado a la diosa fundadora de Roma y el Arco de Constantino.

Es un monumento cuyas ruinas de formidable belleza arquitectónica constituyen un de los emblemas más importantes de Roma que aún hoy impresiona con su elegancia a pesar de los rigores  del tiempo y nos avasalla con sus más de 57 metros de altura, casi 188 metros de diámetro por su lado mayor y 156 por el eje menor.

Es el símbolo de todo un Imperio; sí, eso es el Coliseo de Roma. La muestra de todo el poder  sobre un vasto Imperio dominado hasta los mismos límites de Oriente.

El Coliseo mereció la admiración del mundo entero en una época gloriosa para Roma; fue el lugar donde leones, cristianos, gladiadores, y juegos, servían de divertimento a una sociedad ufana y sabedora de su grandeza.

Mandado a construir por Vespasiano entre los años 70-72 d.C. fue inaugurado por su hijo Tito en el 80 d.C., con la celebración de una serie de fastuosas ceremonias y espectáculos que duraron 100 días, en los que tuvieron  lugar sangrientas luchas muriendo miles de gladiadores, esclavos y animales salvajes, con entrada  gratuita para el espectáculo de inicio. También se usó para la representación de batallas donde se resaltaban las victorias del Imperio. Casi 55.000 espectadores entraban por 80 accesos que los conducían por pasillos hasta las 160 entradas de donde se llegaba a los graderíos.


Piazza Venezia




Está situada en el centro de Roma, a los pies de la colina del Capitolio y cerca del Foro Romano. Plaza Venecia y el Complejo Victoriano, son sencillamente maravillosos.

La Piazza, como se dice en italiano, con el monumento más moderno de Roma, dedicado a: Vittorio Emanuele II, gigantesco!






Su blancura impacta a toda hora del día,






y en la noche es impresionante.







La plaza está siempre muy concurrida.  Cercana  a  ella  se  encuentran  algunas  “paradas clave” de autobús.

Plaza Venecia toma su nombre del  Palazzo Venezia,   que el cardenal Marco Barbo (luego Papa Pablo II) veneciano, hizo construir en 1455, en el centro de Roma, llamado así como homenaje a la familia del Papa. En él Mussolini lanzaba sus discursos al público que se reunía en la Plaza. Escuché decir que dicho Palacio fue removido para la construcción del Monumento a Vittorio Emanuele II que domina la plaza, y trasladado enfrente del mismo !!!   (Uno puede esperar cualquier cosa en estas tierras).

A la muerte de Vittorio Emanuele II, primer Rey de Italia, que en 1870 hizo de ella un reino unificado con capital en Roma, se pensó dedicarle un monumento en estilo neoclásico, con el deslumbrante  mármol blanco que caracterizaba los grandes edificios que llenaron el Foro Romano en la antiguedad, diseñado por Giuseppe Sacconi e inaugurado en 1911. El Monumento a Vittorio Emanuele II, llamado también Vittoriano, nació con mucha polémica pues se decía que rompía la uniformidad de los restos arqueológicos y que era excesivamente pomposo. Las obras se iniciaron en 1.835 concluyéndose un siglo después. Su gran volumen permite divisarlo desde la larga avenida Vía del Corso.  

Además de una estatua de Vittorio Emanuele a caballo, hay otras en el monumento como por ejemplo: La Victoria Alada, La Forza, El Pensador, El Sacrificio.

El Complejo Victoriano (Complesso del Vittoriano) guarda en su interior la tumba del soldado desconocido dedicado a un soldado sin nombre de la primera guerra mundial (Milite Ignoto), 1921, custodiado por el Altar de la Patria y además reúne diversos espacios destinados al arte e historia como el Museo del Risorgimento (dedicado a la unificación de Italia) y el Sacrario delle Bandiere.

Hay una cafetería con una terraza estupenda desde donde pueden disfrutarse unas hermosísimas vistas de Roma que la pone a tus pies!



     

Para gran suerte mía en el “Resurgimiento”, se exhibía la colección: "Vincent Van Gogh. Campagna senza tempo. Cittá moderna", que permanecería del 8 de octubre de 2010 al 6 febrero de 2011, y regresaba  luego de 22 años a  Italia. Esta muestra contaba con los autorretratos del pintor, las cartas a su hermano Theo, diversos óleos que captaron con su arte escenas de la cotidianidad en su angustiosa vida y otros valiosos trabajos. Un verdadero tesoro para deleite de quienes sientan atracción por su legado: Maravilloso! Esta fue en realidad la primera visita realizada en Roma el mismo día del arribo. Un banquete para los sentidos, considerando que soy admiradora del artista!






Después  de un largo recorrido por las adyacencias:  a recuperar fuerzas en las extremidades superiores de Morfeo para iniciar la  segunda jornada…





Por cierto, casi creí delirar al ver a Brad Pit en las inmediaciones de la Plaza, cuando me disponía a tomar el autobús…



pero claro, sólo era de cera… en el Museo que está muy cerquita de allí… acompañado de otras celebridades:



III. Roma … y sus Tesoros !

Y ahora sí, a ver el testimonio que toda esta gente dejó…








Siete colinas abrazan a Roma, ciudad que posee la mayor conglomeración artística que pueda hallarse en cualquier otra del globo terráqueo, marcada por la presencia de sus dos épocas de mayor magnificencia: la primera que corresponde al antiguo imperio romano y la segunda a la época dorada en el renacimiento artístico.

Comienza el recorrido…

Habremos escuchado cientos de veces que todos los caminos conducen a Roma; pero no hay que fiarse de esta aseveración. Es forzoso trajinarla mapita en mano pues todas las vías se entretejen de tal forma que en más de una ocasión iremos en búsqueda de una dirección y volveremos al punto de partida si no hacemos uso de esta primordial herramienta!

Afortunadamente el Hotel donde estaba hospedada (situado en la maravillosa Vía Cavour),  resultó ser excelente por su pulcritud, la atención, los desayunos, y especialmente la ubicación: a una cuadra y media de la Estación de Trenes Termini (la más importante de Roma);  además de autobuses y metro!

Dada la insuficiencia para las necesidades de la época, en 1939 se aprobó realizar esa nueva instalación ferroviaria cuyo proyecto estuvo a cargo de Angiolo Mazzoni, siendo interrumpidos los trabajos en 1943 sin concluir la obra. Al finalizar la segunda guerra mundial, dado que Mazzoni fue tildado de fascista, se elige mediante concurso a los arquitectos Vitellozi y Montuori para concluirla y se realiza finalmente su  inauguración en 1951.  Esta sólida construcción que presenta en su exterior  un inmenso dosel de cemento es  denominada popularmente por los romanos como el dinosaurio.