Es el área arqueológica más grande del mundo ubicada en el corazón de Roma.
En Latín: Forum Romanum, ocupa una gran extensión entre las colinas del Palatino y del Capitolio y sus ruinas son la pieza fundamental del centro histórico de la Roma Imperial mezclándose con la arquitectura posterior. Lo cruza la vía Sacra que llevaba al Coliseo.
En el año 500 a.C. Roma era sólo una pequeña ciudad que consistía en unas colinas habitadas que estaban rodeadas de terraplenes de tierra como único resguardo, con edificaciones de ladrillo y madera y con un único puente hecho de troncos, cuyos habitantes llegaron a conquistar el mundo conocido, dando origen a una cultura que es la base del mundo civilizado. Posteriormente, bajo el gobierno de César se desarrolló mucho en comparación con la Roma que le antecedió pero aún bastante distante de la esplendorosa Roma. Su sucesor Augusto, antes de morir expresó: "Encontré una ciudad de ladrillos y dejo una ciudad de mármol". Si contrastamos la ciudad en su magnificencia arquitectónica, a principios del siglo IV d.C., podremos apreciar cuan distante está de la vieja ciudad en la que César vino al mundo.
El Foro de los tiempos de César no era ese grandioso que se iría formando a través de los siglos sucesivos. Roma en esos tiempos era una ciudad estancada con un urbanismo deficiente que se alzaba sobre siete colinas y el modelo urbanístico griego no podía aplicarse en una ciudad de pendientes hacia arriba y hacia abajo, creada a base de un crecimiento desordenado y anárquico sin planificación alguna. En las barriadas populares la gente se aglomeraba en callejuelas estrechas rodeadas por edificios de seis o más pisos llamados insulas. Otros más pudientes habitaban en los barrios residenciales como el Palatino, en casas confortables de una planta con jardines. Roma pues, se articulaba en torno al Foro que en tiempos del Imperio constituía su centro religioso, económico y político, donde se desarrollaban todas las actividades de los habitantes de Roma y en el que se concentraban sin aparente orden la mayoría de los edificios públicos de la ciudad.
En Latín: Forum Romanum, ocupa una gran extensión entre las colinas del Palatino y del Capitolio y sus ruinas son la pieza fundamental del centro histórico de la Roma Imperial mezclándose con la arquitectura posterior. Lo cruza la vía Sacra que llevaba al Coliseo.
En el año 500 a.C. Roma era sólo una pequeña ciudad que consistía en unas colinas habitadas que estaban rodeadas de terraplenes de tierra como único resguardo, con edificaciones de ladrillo y madera y con un único puente hecho de troncos, cuyos habitantes llegaron a conquistar el mundo conocido, dando origen a una cultura que es la base del mundo civilizado. Posteriormente, bajo el gobierno de César se desarrolló mucho en comparación con la Roma que le antecedió pero aún bastante distante de la esplendorosa Roma. Su sucesor Augusto, antes de morir expresó: "Encontré una ciudad de ladrillos y dejo una ciudad de mármol". Si contrastamos la ciudad en su magnificencia arquitectónica, a principios del siglo IV d.C., podremos apreciar cuan distante está de la vieja ciudad en la que César vino al mundo.
El Foro de los tiempos de César no era ese grandioso que se iría formando a través de los siglos sucesivos. Roma en esos tiempos era una ciudad estancada con un urbanismo deficiente que se alzaba sobre siete colinas y el modelo urbanístico griego no podía aplicarse en una ciudad de pendientes hacia arriba y hacia abajo, creada a base de un crecimiento desordenado y anárquico sin planificación alguna. En las barriadas populares la gente se aglomeraba en callejuelas estrechas rodeadas por edificios de seis o más pisos llamados insulas. Otros más pudientes habitaban en los barrios residenciales como el Palatino, en casas confortables de una planta con jardines. Roma pues, se articulaba en torno al Foro que en tiempos del Imperio constituía su centro religioso, económico y político, donde se desarrollaban todas las actividades de los habitantes de Roma y en el que se concentraban sin aparente orden la mayoría de los edificios públicos de la ciudad.
Luego de la caída del Imperio Romano fue quedando en el abandono hasta llegar a olvidarse por completo. Posteriormente en la Edad Media se conocía su existencia, pero los monumentos se encontraban mayormente enterrados bajo los escombros y es en el siglo XX cuando comienzan las excavaciones que permiten emerger los restos arqueológicos.
Entre otras, encontramos construcciones como el arco de Séptimo Severo (levantado en honor a la victoria romana en Jerusalén), el de Tito, el Templo de Saturno, el de los Dioscuros, y tantos otros monumentos impactantes!
Entre otras, encontramos construcciones como el arco de Séptimo Severo (levantado en honor a la victoria romana en Jerusalén), el de Tito, el Templo de Saturno, el de los Dioscuros, y tantos otros monumentos impactantes!
El Templo de los Dioscuros con sus columnas corintias
(Sobrenombre colectivo de Cástor y Pólux, hijos de Leda y de Zeus)








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